domingo, 11 de noviembre de 2012

Él, el eterno hidalgo...

  
Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamientos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas sonadas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo. "

Fragmento de Don Quijote de la Mancha
de Miguel de Cervantes Saavedra