No te fijes
qué hora es.
La lluvia,
muy tranquilamente
está
empezando a caer…
Qué lindo es
ver este cuadro
pisando las
sábanas,
asomando mi
cara,
comenzando a
crecer.
¿Cómo caen
las gotas?
¿Desde
dónde? ¿Para quién?
¡Qué raro es
este mundo!
Que estoy
empezando a conocer…
Allá va mi
padre
caminando
entre las gotas,
decidiendo
que ya es hora
de algo hacer
aparecer…
¿Cómo
hiciste, padre mío?
¿Dónde están
los colores?
¿Dónde
tienes los pinceles?
¡Quiero ese
secreto tener!
De sus manos
salieron colores
que en el
cielo aparecieron.
¡Qué bonito
es todo eso!
No preguntes
qué hora es.
María Verónica Yubrin